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Créditos y préstamos, elementos a tener en cuenta cuando debas elegir el método más viable para tu financiación

Cuando se solicita un crédito estamos pidiendo un dinero prestado a un banco o cualquier entidad financiera ya se oficial o privada, esta cantidad de dinero tiene un límite fijado por la entidad que lo pone a disposición del cliente y que no es entregado de golpe al inicio de la operación sino que deberá ser utilizado poco a poco de acuerdo a las necesidades.

Este recurso podrá ser utilizado a través de una cuenta o una tarjeta de crédito en la que la entidad hará entregas parciales a petición del cliente. Aunque éste disponga del dinero solo, pagará intereses por el dinero que vaya gastando y se cobrará además una comisión por el saldo en cuenta y generalmente a medida que vaya usando el dinero podrá disponer de más.

Este dinero generará un interés o ganancia que suele ser más alto en la figura de los préstamos que en el caso de los créditos, pues cuando se hace efectivo el préstamo éste se debe devolver en una o varias cuotas estipuladas por el ente prestatario, en un tiempo determinado o simplemente cuando concluya el plazo dado para el retorno del dinero.

Los créditos acarrean serios compromisos financieros que comprometen la economía familiar, por lo que hay que tener en cuenta muchas interrogantes antes de aceptar este tipo de transacción en la cual la aceptación del beneficiario crea el cumplimiento de una responsabilidad ineludible legalmente.

Las figuras utilizadas para obtener financiamiento a través de un crédito son generalmente una tarjeta de crédito, una póliza de crédito o línea de crédito que suele depender de una cuenta corriente en la que se puede hacer ingresos y retiros de fondos con un determinado límite ya previsto por la entidad bancaria.

Razones para solicitar un crédito:

  • Cuando la necesidad de este recurso es apremiante y no puedo esperar a lograr la acumulación del dinero a través de un ahorro programado de acuerdo a los ingresos para obtener el artículo o servicio que requiero a cambio de este dinero.
  • Tenemos que evaluar si nuestros ingresos permiten el pago de las cuotas correspondientes al pago de este compromiso financiero, en definitiva si realmente tengo para pagar ese crédito, para lo que tengo que hacer un estudio exhaustivo de todos los compromisos adquiridos con anterioridad.
  • Antes de asumir el compromiso de un crédito debo estar al tanto del porcentaje de interés que se me cobrará tanto mensual como anualmente dependiendo de la oferta de la entidad crediticia en la que busco el beneficio.
  • Debo conocer las cuotas fijas que debo cubrir ya sea mensual, trimestral, semestral etc. dependiendo de las características del crédito que busco.
  • También debo indagar si existen algunos costos adicionales inherentes al crédito y como estos podrán afectar a mi bolsillo.
  • Hay que determinar si existe un margen de dinero del que puedo disponer para afrontar el pago y que cosas que ahora son mi responsabilidad o beneficio debo sacrificar para poder asumir el pago de la deuda, es decir cuál es el margen que tengo de endeudamiento.
  • También se debe evaluar con gran seriedad los problemas que se suscitarían y las posibles soluciones si no puedo asumir el pago de la deuda a tiempo o si tengo problemas para pagar una cuota estipulada.

Capacidad de endeudamiento de cada individuo

La deuda es algo que debemos asumir si solicitamos un crédito, pero cada individuo tiene su capacidad muy particular de endeudamiento que depende de sus ingresos y gastos fijos. Cuando aceptamos un crédito el dinero que recibimos en calidad de préstamo se va acumulando y se constituye en una deuda que debemos asumir.

La deuda dependerá de la cantidad de créditos que recibimos y la suma de éstas es lo que se denomina endeudamiento. La adquisición de una deuda compromete nuestros ingresos futuros y el éxito de esta travesía dependerá de la forma organizada en la que podamos asumirla ya que dependerá de tener en cuenta que no podemos adquirir una deuda que no podemos pagar.

Muchas veces comprometemos la deuda a un ingreso futuro, como es el caso de cuando nos sometemos a un crédito para la expansión de un negocio teniendo en cuenta la multiplicación de las ganancias, sin darle cabida a la posibilidad que este hecho no se logre, y corremos el riesgo de quedar en quiebra al no lograr el objetivo, lo que afectará nuestro futuro financiero.

Sobre el préstamo

El préstamo a diferencia del crédito es el contrato en sí en el cual la entidad financiera en su calidad de prestamista entrega al cliente que funge en calidad de prestatario una cantidad de dinero acordada, estipulando con anterioridad los términos de su devolución en un plazo fijado, en este pacto se incluyen los intereses a cobrar por la institución financiera otorgante.

En esta operación el prestatario se obliga a la devolución de la cantidad de dinero recibido en la operación junto con los intereses en el plazo estipulado, o en el caso de cuotas se hace la amortización o devolución del préstamo mediante cuotas regulares que pueden ser mensuales, trimestrales o semestrales..etc, ya que la operación tiene de antemano prevista la fecha de cierre.

Los intereses cobrados se harán sobre la cantidad total del dinero prestado, que es normalmente utilizado en su totalidad de manera rápida por el beneficiario, ya sea para la compra de un bien o para el pago de un servicio.

Diferencias entre crédito y préstamo

1.- Cuando se hace un préstamo se hace la entrega de la totalidad del capital una sola vez mientras que con el crédito el capital puede ser entregado a destajo para ser utilizado poco a poco según las necesidades del prestatario.

2.- Cuando asumimos un préstamo debemos hacer el pago de los intereses generados de forma total por el capital que fue concedido en la operación, mientras que en el crédito hacemos el pago de intereses solo del capital que vamos necesitando.

3.- Los préstamos suelen pactarse a mediano o largo plazo mientras que en el caso de un crédito al término del plazo, que puede ser corto, se podrá renovar o ampliar como es el caso de las tarjetas de crédito, donde en muchas oportunidades el beneficiario siempre asume una nueva deuda antes de concluir totalmente la anterior.

4- Los préstamos suelen ser solicitados para la compra de un bien o servicio en concreto, como compra de maquinaria, un carro, etc. O en el caso de un servicio para el pago de los estudios o tratamiento médico, etc. Mientras que los créditos se utilizan mayormente para cubrir pagos  y afrontar periodos en los que presentamos falta de dinero de manera pasajera.

En definitiva los préstamos y los créditos son mecanismos diferentes de financiación, pero los dos pueden ser productos bancarios que sirven para aportar capital al solicitante aunque tienen grandes diferencias en lo referente a sus objetivos y definición.

Pero la diferencia más evidente es que durante un préstamo la entidad bancaria pone a disposición del cliente una cantidad de dinero que puede utilizarla de una vez desde el momento de su aprobación, mientras que en el crédito el dinero puesto al alcance  del cliente por la institución  deberá utilizarlo en función de sus necesidades más apremiantes.

Otra de las cosas importantes de tratar es que en el caso del a manera de conocer sus ingresos y su histórico financiero, para de esta manera fijar las condiciones para el cobro de los intereses acorde a su capacidad económica.

En el caso de un préstamo, también la entidad evaluará su perfil económico para poder otorgarle el dinero de manera completa en un momento determinado y su capacidad para responder a este préstamo ya que deberá devolver la totalidad del dinero más los intereses acordados en un plazo ya establecido y le será más difícil lograrlo sino posee una estabilidad de sus ingresos.

Aunque es importante establece, que los préstamos calculan sus intereses sobre la totalidad de la deuda y por ello se hacen inferiores a los de un crédito, porque aunque se paguen en mayores cantidades hay mayor amortización por tratarse de periodos más largos.

En los préstamos los pagos suelen calcularse utilizando el sistema de amortización francés  en el cual el banco comienza recibiendo una mayor proporción de dinero referente a los intereses que al correspondiente al préstamo y en los meses finales se amortiza más el capital y menos los intereses, aunque la cuota fija sea la misma siempre.

Es de acotar, que por esta razón, cuando se realiza un crédito comenzamos muchas veces a amortizar la deuda es al final de la misma y nos da la impresión que no estamos pagando en los primeros meses de pago de la misma. Mientras que el crédito como se puede ampliar y renova, aunque se pague a tiempo, puede permanecer igual por muchos años.

A la entidad financiera solo le interesa que sigas pagando puntualmente tus cuotas y tengas así mayor capacidad de endeudamiento. En el préstamo encambio no existe la figura de renovación, a menos que realices un nuevo contrato.

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